martes, 14 de febrero de 2017

Saber hornear



Para muchas personas hornear es el método de cocción más tradicional. Nos trae recuerdos de armonía familiar, de cuando nuestra mamá o abuela seleccionaba los ingredientes y se dedicaba a la preparación de un delicioso platillo para el horno.

En preparaciones de repostería es importante mantener la exactitud en la cantidad de ingredientes, la forma de mezclarlos y discernir cuando el postre o plato está listo.

• Sincroniza. Es muy importante el proceso de mezcla de los ingredientes. Debes seguir el orden que señala la receta y no cambiarlo. Procura tener todos los ingredientes a mano, listos y medidos antes de empezar a mezclar. El proceso de mezcla debe ser el más breve posible.

• Adicionando sal. Para un buen control de su cantidad puedes elegir utilizar mantequilla sin sal y adicionarla aparte.

• Manejo de moldes para hornear. Sean grandes, medianos o pequeños se mantiene la necesidad de usar papel antiadherente o papel mantequilla. Se colocan al fondo de cada molde y se les aplica una suave lluvia de aceite, aerosol para cocinar o se le extiende una capa delgada de mantequilla.

• La temperatura de la mantequilla. Este es un punto clave en textura y acabado de recetas horneadas. Para bizcochuelos y corteza de pastel usar mantequilla bien fría pero no congelada, por tanto de consistencia firme. Para queques y galletas en cambio, usa mantequilla a temperatura ambiente pero no demasiado blanda.

• Al hornear magdalenas y cupcakes. Introduce en el horno unos moldes pequeños llenos con agua, esto ayuda a que los cupcakes levanten bien, horneándose mejor.

• Al retirar del horno. Para masas y preparados en general, primero dejar reposar y enfriar entre 10-15 minutos las preparaciones antes de proceder a sacar del molde.